22/08/11

El futuro ya está aquí

En estos días de descanso veraniego he tenido la oportunidad de disfrutar de un par de experiencias nudistas que me han hecho ver que eso que llamamos normalización del nudismo está mucho más cerca de lo que creemos, a pesar de algunos alcaldes que andan por ahí sueltos.

La primera de estas experiencias fue hace un par de semanas en el Auditorium Spa de Madrid, un balneario urbano que ofrece todos los lunes un horario nudista para todo aquel que quiera relajarse en un ambiente agradable sin las incomodidades del bañador. Las instalaciones son más bien pequeñas pero están bien cuidadas y el personal es muy agradable y está atento a lo que se pueda necesitar, si tenéis ocasión no dejéis de visitarlo. Pero lo que más me llamo la atención, en relación con lo que quiero contaros y que me parece fenomenal, es que hombres y mujeres comparten vestuario y tan solo hay unas cabinas individuales para los más pudorosos.

La otra experiencia fue el viernes pasado en la playa de La Savinosa, playa considerada nudista muy cerca de Tarragona. ¿Y qué tiene de especial, os preguntaréis, bañarse desnudo en una playa nudista? Pues lo especial es que a esta playa, a pesar de ser de tradición nudista, acude gente a bañarse en pelota y también gente con bañador (el día que fui yo los textiles eran abrumadora mayoría, quizá porque a pesar del bañador son listos y la playa –que tiene bandera azul– merece la pena). El caso es que allí llegué yo, me coloqué entre gente vestida un poco temeroso y ¡hola! no pasó nada de nada. Cada uno estaba a lo suyo: unos leían el periódico, otros paseaban, muchos se bañaban, los niños jugaban por aquí y por allá…, hasta tuve ocasión de compartir ducha con niños y grandes en bañador con la más absoluta normalidad. Ahora bien, la cuestión que me planteo es que si este modelo de convivencia funciona en un espacio de tradición nudista, ¿por qué no puede funcionar en espacios de tradición textil? La respuesta es que aún hay mucha gente con un miedo absurdo a la desnudez y que ve como una agresión que alguien esté sin ropa en la tumbona de al lado.

Hoy estoy contento, pues a pesar de los pesares -de uno y otro lado- el futuro del nudismo ya está aquí.

Y tú, ¿tienes alguna experiencia nudista que desees compartir?

4 comentarios:

Felipe dijo...

Es lo de siempre. La gente textil que acude a una playa de tradición nudista, sabe que va a encontrar nudistas y lo asume. ¡Solo faltaría que encima te hiciesen vestirse!

Esto se veía venir... las playas nudistas ahora son libres y las textiles siguen siendo textiles. El problema es que hay nudistas que hubiesen ido a esa playa, pero sabiendo que está llena de textiles, les corta y deciden ir a otra playa o no quitarse el bañador, con lo que espacios nudistas se acaban perdiendo durante el verano.

Sigo pensando que se equivocan los que abogan por las playas libres. El tiempo dirá.

Anónimo dijo...

Buenas,
Cada vez más encantado con Auditorium Spa.
Hoy ha sido mi tercer día nudista en sus instalaciones. Bastante gente aciendo el circuito a media tarde. Increíble el buen ambiente, la naturalidad, tanto en la piscina o en la sauna como en los vestuarios. Cada uno a sus cosas, y cuando surge charleta se habla, hombres y mujeres comparten el estrecho banco para cambiarse, sin ningún tipo de problema...
Además, va gente muy variada, de todas las edades y condiciones, no es un reducto del nudismo de las asociaciones tradicionales. Quiero decir, que la idea está calando y se asume con una normalidad maravillosa; al menos en auditorium Spa...
¡¡¡gracias!!!

Anónimo dijo...

se me olvidó firmar,
soy Jorge.
¡ahora a por la piscina municipal nudista!

wangsheng dijo...

Hola Jorge:
Gracias por tus comentarios. Lo de la piscina municipal nudista lo veo más que dificil, hoy por hoy hay muchas barreras que derribar.